
Después de bastante tiempo de atravesar los gélidos pasillos de Icecrown Citadel, logramos finalmente encontrarnos cara a cara con la amenaza más grande que Azeroth jamás haya enfrentado, con el mal encarnado en el cuerpo de un teenager, con el portador de la espada más Pimp del universo, el responsable de las pesadillas de grandes y chicos, uno de los personajes más odiados y temidos de Northrend, el universo infinito y más allá… el némesis de la instancia cúlmine de nuestra aventura en Icecrown Citadel. El famoso Lich King (Rey exánime para algunos mal enfocados)…
Recapitulando un poco, nuestro buen amigo Tirion andaba hace rato con ganas de detener a este muchacho, y de ahi que se le ocurrió armar una facción que logró engrupir a Alianza y Horda para que unieran fuerzas, armó un torneo que resultó ser un fracaso y un fiasco que más encima fue una trampa del Lich para todos… y aún así, como la sed de loot es grande, le siguieron comprando la parada de caudillo mientras nos dijo a la entrada de la citadela “vayan no más, cualquier cosa avisan…”. Y así estuvimos por varias semanas haciendo el trabajo sucio, esquivando oozes, transformándonos en vampiros, esquivando gigantes cubos de hielos para qué?… para que cuando llegara el momento de la verdad el lindo apareciera de su “AFK” y se las diera de campeón frente a Arthas… quién en la cima de la ciudadela se encontraba mirando al horizonte y pensando en la no-vida…
Como Tirion es chorizo, se tiró encima del Lich King jurando que iba a ser “one-shot” con su espada de la luz… lo que lamentablemente resultó en un mega FAIL!. El Lich sacó una frost trap, lo dejó neutralizado y de ahi mirando girando la vista nos vislumbró a nosotros, piolita en una esquina… haciéndonos los giles… mirando si había alguna escalera de descenso… listos para arrancar… cagados de miedo, pero como era el precipicio o el Lich, no nos quedó otra que hacer el intento de hacerle frente…
Poco a poco aguantamos los golpes del Lich King, sus ghouls y sus Shamblers…. logramos con el tiempo utilizar su plaga para limpiar a la manga de idiotas sin mente que lo ayudaban. Después se le ocurrió sacar a unas espíritus disfrazados de raid members que nos querían dar como caja… y posteriormente en llamar una manga de valkirias que por los aires nos querian tirar al precipicio sin opción de volver…. se veía complicado el panorama…. claramente el muchacho nos tenía harta rabia. Pero la guinda de la torta claramente fue cuando se dió cuenta que si nos tiraba una mugre negra en el piso provocaba que incluso hasta los más vivarachos fueran neutralizados por la falta de reacción que el frío de la citadela nos dejaba… con las neuronas congeladas… difícilmente ibamos a poder hacer el quite a eso… varios de nuestros compañeros cayeron, otros perdieron la fé y en un momento no se veía opción de dar vuelta esta amenaza… el Lich King ganaba una y otra vez y Rise perdía cada vez más la esperanza frente a esta catastrófica situación…
Los días pasaban, y el enfrentamiento se veía imposible, pensamos en retirarnos – total el problema no era nuestro al fin y al cabo – pero teníamos nuestro honor manchado, y eso era una punzada fuerte en nuesto grupo de héroes… las cosas no podían por ningún motivo quedar así!. Frente a esto, tras un arduo proceso de reinvención, decidimos retomar la senda del odio y la destrucción y hacer pebre al pastel que nos tenía chatos… reclutamos algunos ingenuos héroes que querían llenarse de oro, los engrupimos con frases mulas como “the sky’s the limit” y cosas varias… hasta que recuperamos la fuerza suficiente para retomar nuestro principal desafío…
De vuelta en el Frozen Throne, comenzamos desde cero analizando nuestros errores, y tomar fuerzas donde no habían para dar fin a esta amenaza… fue doloroso y las caídas continuaron, pero poco a poco se comenzó a ver la luz, tímidos destellos de progreso y garra se vislumbraron, hasta que en un momento se revirtió la balanza y comenzamos a ver al Lich debilitado y preocupado. El horizonte ya no se veía tan oscuro… y una pequeña flama de victoria comenzaba a sentirse en lo más profundo de nuestra guild, quién haciéndole honor a nuestro emblema, cuál fénix nos levantamos desde las cenizas para enfrentar hasta las adversidades más grandes.
Viendo esto, el Lich entró en desesperación y comenzó vigorosamente a llamar espíritus que nos reventaran en la cara, urgido comenzó a pedir a su espada que nos llevara a sus más profundas pesadillas… algunos de nuestros compañeros perecieron, otros como Sancor perdieron la razón y se lanzaron a morir en el precipicio eterno, pero nada pudo evitar que llenos de odio y con la sed de venganza más furiosa jamás vista por Rise doblegaramos a Arthas, su Frostmourne y la manga de Undeads que lo apoyaban ciegamente…. Era nuestro momento, la gloria sería nuestra… hasta que de un momento a otro, le vino la esquizo y nos oneshoteo a todos ! … OH NOES!! , wtf ! .. dijeron algunos…
Pero como habíamos leído en antiguas leyendas escritas en huskkartips.org, sabíamos que no era el fin… si no que era el momento donde el pelmazo de Tirion fuera un aporte de una vez por todas, saliera de su trampa, le pegara un cachamal al Lich, se pusiera vivaracho y nos reviviera AOE para que dentro del asombro, Arthas fuera humillado frente a nuestro grupo de héroes… YEAH!. Ahora el poder de la Frostmourne sería nuestro!!!!. muahahhaa…. primero sería Arthas, y luego con el poder maligno de la Frostmourne asesinamos a Tirion, lo enterramos por ahí, volamos a Dalaran, decimos que fue un accidente y luego EL UNIVERSO SERIA NUESTRO !!!!!. sí !!!. Los planes de toda la expansión por fin se alineaban…. era cosa de tomar la espada, el yelmo y ganás!!!….MUAHAHHAHAHA!!! … Lamentablemente el destino no estaba de nuestro lado, las baterías del casco estaban exaustas, la espada media rota… y no nos quedó otra que poner cara de maricón sonriente y darle una palmada en el hombro a nuestro “aliado” y celebrar el haber pwneado al famoso Lich….. sigh. Ya vendrá otra oportunidad…
El Lich King ha caído para Rise, y definitivamente ha sido uno de los desafíos más grandes que como guild hemos tenido que enfrentar, lamentablemente no exclusivamente por la mecánica del encuentro en sí, si no más bien por el natural desgaste que esta expansión ha provocado en nuestros miembros. Icecrown Citadel, dista mucho de ofrecer el nivel de dificultad, complejidad y exigencia que se vió en Burning Crusade, y eso aunque ha abierto el horizonte a una gran cantidad de nuevos jugadores, también nos ha jugado en contra a una guild como la nuestra a perder la rigurosidad que antaño vislumbramos… es nuestra responsabilidad el saber aprovechar este tipo de instancias para analizar y ver qué podemos hacer para enfocar nuestros esfuerzos de mejor manera. La opción de crecer y sentirnos orgullosos de las horas que invertimos como grupo está, sólo depende de cuánta pasión e inteligencia podamos entregarle para no perder el enfoque y el camino de logros que hacen de este juego algo memorable…
Un millón de gracias como siempre a todos los que han hecho posible esta aventura, a los que ya llevan bastante tiempo en este proyecto, mis más sinceros respetos. A los que se retiraron, mis mejores deseos en lo que emprendan. Y por supuesto, a quienes se han integrado, que son la fuente fresca de potencial y el factor clave de esta nueva etapa en donde tendremos nuevos y crecientes desafíos que en lo que queda de esta expansión y por supuesto, lo que Cataclysm nos ofrecerá en los próximos meses…
Un abrazo, y a disfrutar de este logro que sé que para una guild como la nuestra marca un punto importante en la historia de este proyecto. Cheers !


















